Espero a mi marido.
A que llegue, para que cenemos, y para que compartamos este pedacito de día que nos queda.
Lo que más me molesta de trabajar tantas horas afuera... la sucesión de los días se reduce a esperar que el "tiempo pase", para que se cumplan determinada cantidad de horas y que el tiempo "esté de nuestro lado". El tiempo parece que no alcanza, no es suficiente cuando se trata de vivir. Se corre, se vive acelerado y el cansancio monocorde parece pegado, como si lo llevarámos encima.
Después de un fin de semana de tranquilidad, amigos, festejos, de ver a mi viejo de nuevo sonreír, otra vez re comienza la semana, otra vez la oficina, el tedio, la rutina y ese odio imparable que me brota frente a algunos personajes que estoy obligada a ver.
Es como si, cada día que pasa, tuviera la enorme tarea de re pensarme ganando el dinero de otra forma.
Es como si, la tarea conmigo misma fuera inventar otra forma de vivir, porque esta, la de la mentirita corporativa hace tanto ya que no me la creo que, a veces, me resulta tan insostenible que no sé que cara poner. Y se me nota.
No se trata de cambiar de trabajo, porque si así fuera, por el área incluso donde me desempeño, conseguir otro seria sencillo, (o al menos no tan complicado). El punto es que no me interesa.
En otra empresa va a ser lo mismo, serán otros nombres, otras caras, pero el "método" es el mismo.
El sistema o las formas son las mismas. O casi.
Volvemos una y otra vez sobre el tema con mi marido y aunque tenemos planes, por ahora el ingreso fijo es el mio. La tiendita va bien, podría ir mejor, pero lo cierto es que la remamos, como en casi todo, vamos y la remamos... un poco que ya me duelen los brazos, un poco que ya quisiera de una vez vivir de otra forma, que se nos den algunas cosas, que se yo!
La fantasía de salir de esta ciudad es cada vez mas grande, el tema es como? cuando?
Mientras tanto, los días se van sucediendo de nuevo, una semana detrás de la otra.
Le pongo onda y me alegro encontrando un mueble bajo la tormenta.
La remo y amaso pizza para que mi viejo cumpla años y este feliz, porque después de tanto dolor, claro que nos merecemos sonreír, brindar y emborracharnos un poco.
Mientras tanto van sucediendose los dias... se acerca una biopsia y el temor de volver a fracasar.
Incluso pienso muy seguido en postergar otro intento.
Lo hablo en terapia y el tipo se ríe.
Me rio con él del miedo que tengo, seguramente.
Mientras tanto, vuelvo a casa revisando mentalmente la lista de las cosas por hacer, pongo la pava, acaricio la panza de Kika y la cabeza de Fellini y saco mi cuaderno, miro mis garabatos, mis anotaciones, mantengo una conversacion conmigo misma, bastante trillada por cierto, pero me rescata:
-"Hoy que hacemos para ser felices?"
-"Ah, si... la tarta esa de verduras que tenia en mente!"
Y si, la sigo remando.
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Cuando te animes a concretar algunas ideas, a dar algunos pequeños saltos...recién ahi, vas a encontrar que se puede cambiar, vivir de otra manera, en otro lado y todo lo que tenés en mente!
ResponderEliminartené fé en vos misma :)
Danita,
ResponderEliminarcon respecto al trabajo, quién sabe... Porque por ahí vos pensás que en otro lado será igual y tal vez no. Capaz que con cambiar de "aire corporativo" lográs un trabajo mejor donde te sentirías más cómoda, no?
Besos!
Dani la mentirita corporativa, cómo me gustó esa frase... seguí buscando, y mantenete con los ojos abiertos, que ese día va a llegar!!
ResponderEliminarBesos
A veces esos pequeños gestos -una tarta de verdura, encontrar un mueble en la tormenta- hacen del día algo grande. Te quiero, linda!
ResponderEliminarTe entiendo a las mil maravillas, yo era igual, vivía horas metida en el tráfico que me agotaba y no tenía vida,todos los días iguales. Ahora, trabajo desde mi casa y se hace cada vez más fuerte el salir a conseguir el dinero, peeero, vivo más feliz. Por lo que he leído tu eres más disciplinada que yo y eso está a tu favor. Sé que las decisiones no son fáciles, pero yo estoy dando testimonio de que sí se puede cambiar de vida, no todo es perfecto, pero se intenta.
ResponderEliminarUn abrazo
Uff cómo me identifiqué con todo esto! Será cosa de la clase media psicoanalizada? Me hago las mismas preguntas que vos muchas y muchas veces, así que si le encontrás la respuesta avisame porque en el medio de tanto remarla y pensar en cómo seguir se nos está consumiendo hasta la pasión...
ResponderEliminarAdoro cómo escribís!
Buenisimo lo que escribis, es un poco lo que nos pasa a todas...tratar de encontrar el placer en lo tedioso del dia a dia. Sos una maestra en esto.
ResponderEliminarTe mando muchos besos, me gusta leerte así,remando con todo!
Danila querida, te deseo de todo corazón que puedas dedicarte a lo que sea que te llene el alma, no me gusta nada leer que no sos feliz en algo a lo que le ponés tantas horas de vida.
ResponderEliminarTe mando un beso.