Todos suceptibles, y yo también.
Hay malos modos, que (lamentablemente) también tengo.
La ironía y de la filosa.
Hay un cansancio tremendo, pero igual necesito ponerme a hacer.
Hacer, hacer y hacer.
Anoto todo lo que quiero hacer y son las cosas de lo más dispares.
No puedo dormir la siesta, siento que "pierdo" tiempo.
No puedo trasnochar porque siento que "pierdo" horas de descanso.
Que increíble que no me pueda relajar, como él ponele, que se acuesta y listo.
Se apagó el programa.
El suyo, el mental.
En mi caso no. Yo sigo, sigo y sigo.
Ahora no hay que apurarse para nada, porque cualquier tratamiento que haga, ya no requiere de "
mi" apuro.
Veremos.
Sólo quiero descansar y sobretodo... poder hacerlo.
Porque la verdad es que no todo es una maravilla y a veces la filosa puedo ser yo.
Y cuanto!
No sabia que podía ser tan cruel.
Anotame eso también en la "
cuenta del olvido", por favor.
A veces tengo ganas de tener otra casa, para mí.
Sola.
Para ir de visita a mi propio mundo, a hacer lo que quiera y no pensar en nada.
Condición: quitarse los zapatos al entrar, quitarse el peso de encima. Ese, ese mismo.