24.10.17

entre cajas y sin destino

Honestamente el tema de DONDE VAMOS A VIVIR, me tiene absolutamente tomada.
He comenzado a despedirme de este lugar donde vivo hace tanto, embalando todo, dejando solo lo indispensable, la ropa, la cosas de la cocina, el baño.

Se vendió este lugar y nosotros, aunque tenemos la clara y feliz decisión de al fin, poder COMPRAR algo, no encontramos lo que buscamos, todo ha aumentado y el tiempo viene pasando.

El 31 de diciembre es el ultimo día oficial aquí, y las cajas agolpadas por todos lados dan cuenta que se aproxima la despedida.
Siento la revolución crecer por dentro.
Recuerdo cuando llegue, era otra, estaba cursando uno de mis primeros tratamientos y estaba casada con otra persona.
Cuanto tiempo!
Cuantas cosas pueden contar estas paredes!

Por algún lado tengo una carta que escribí el primer día que amanecí aquí.


Hay una gran incertidumbre, porque los tiempos cuando compras con crédito, los maneja el banco y ciertamente son mas de dos meses; entonces?
Entonces volver a alquilar, a buscar que te acepten las mascotas; a rogar que te entren las cosas, y que puedas llegar a los precios ridículos que te ofrecen.

Todo me hace juntar bronca, porque la gente opina, habla, habla, habla sin siquiera ponerse realmente a pensar lo que dice:.
- Porque no te mudas a tal lugar? Porque no te mudas a tal otro?
- Porque me queda re contra lejos del trabajo, no me quiero bancar una hora en tren y a duras penas lo que cobro sera para pagar el alquiler nefasto.
-Porque no dejas las mascotas al cuidado de alguien? porque esa NO ES UNA OPCIÓN, mis animales son como mis hijos, y quien lo entiende bien, y el que no, poco me importa.
y así, y así y así...
y todos opinan, y pocos, realmente pocos ofrecen su ayuda.

Hay gente que brilla por su ausencia, y que suerte que así sea, no? porque la que tiene luz propia, es la que esta, la que se ofrece, la que se hace presente, la que esta atenta y te pregunta COMO ESTAS? QUE NECESITAS?

Lo que importa es lo que pasa mientras armas tu vida, la gente que va pasando, la que se va haciéndose la boluda, y aquellos que llegaron para quedarse, para armar las cajas con vos, aunque no sepas bien cual sea tu destino.



Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...