Entra el sol como nunca a dibujar sombras en la pared del patio.
Me despierto a las 5, tomo unos mates calentitos y después de unos besos - los más lindos -, sigo durmiendo.
Tengo tiempo y a pesar de estar invadida por las preocupaciones financieras, todos los días - sin excepción - he notado que sonrío!
Fellini y Kika me siguen por toda la casa mientras limpio, ordeno, cambio las cosas de lugar, pinto, subo, bajo, entro y salgo.
Ellos son mis testigos, quienes se han acurrucado cuando lloraba y quienes ahora me siguen por la casa cuando canto bajito.
Preparo las valijas.
Me noto relajada, con mucho menos miedo, me atrevería a decir, que un poco mas... confiada.
Hay amor nuevo.
Hay planes.
Un avión el domingo me llevará al abrazo con mi madre.
A él lo espero del otro lado del mar, algo impensado hace unos meses atrás.
Mañana es mi cumple y con o sin festejo, ya tengo el mejor regalo que puedo tener:
SENTIRME AMADA!







