26.8.11

grandes verdades

"Pregúntate si lo que estás haciendo hoy, te acerca al lugar en el que quieres estar mañana"

24.8.11

(re) inventarse

De eso se trata, no tengo duda alguna.

Piazzolla suena en casa mientras los gatos duermen acurrucados uno con otro y yo, sentada en esta mesa tratando de no sé... escribir para sanar?

Volví al trabajo después de quince días en otra frecuencia. No sólo me olvide todas las claves y cuestiones sin importancia, sino que la importancia realmente no la encuentro en casi nada. Y esta bien.
No desgastar energía: nueva regla Nro.1
No hacer nada que no tenga que ver con las ganas ni con el deseo: nueva regla Nro 2.
Se terminó el posponer por "el tratamiento".
El tratamiento terminó de hartarme, de agotarme y de sacar lo peor de mí, al menos el resultado.
Este es un nuevo momento y sino me reinvento, temo quedar atrapada acá por el resto de mi vida, en lo que no llega, en lo que no crece, en lo que no viene ni en cigüeña ni en una panza redonda.
Ahora es momento de vivir de otro modo.

Después de llorar los dos abrazados, comenzamos a albergar en nuestro corazón la idea de ser papás de todas formas... emprenderemos otro viaje, pero primero uno real.
Necesitamos subir a un avión, como si levantarse del piso, fuese a despegarnos de lo que nos sucede, no? Pero mas allá de la metáfora berreta, necesitamos darnos la mano, volar, sonreír, descansar, respirar de otra manera.
Yo, necesito dejar de llorar, abrazarme a la idea de que si, probablemente sea tan especial, tan madre, que lo soy, aún no siendolo biológicamente. No lo sé bien. No tengo certeza alguna, mi cabeza sólo esta llena de fantasmas y todavía estoy remando para llegar a la otra orilla.
Aún estoy tragando saliva y encontrándome con quien soy hoy, después de luchar tanto detrás de un hijo que no llega.

La vida, (la mía sobretodo), quiero que sea de otro modo y aunque ciertas cuestiones son inevitables, como el dolor incluso... quiero elegir ser feliz, peleándola con uñas y dientes, con lágrimas y sangre, pero pelearla.
Aunque eso signifique reinventarme una vez más, y otra, y otra más y otra vez más también.

18.8.11

NO. otra vez no.

Dormí bastante mal estos dias.
Soñé una y otra vez que el test, a pesar de todo lo esperado, me regalaba "dos rayitas" y yo salia repitiendo increíblemente y pese a cualquier pronóstico, que estaba embarazada, lo abrazaba a mi marido y llorábamos sin creerlo.
Por supuesto, me desperté algo alborotada y hoy finalmente tuve que hacerlo.
Se supone que es necesario cerrar un ciclo.

He llorado, gritado, discutido con mi esposo, lo he visto a él llorar, estuve largo rato en silencio, encerrada en esta casa y con la única compañía de mis gatos. Fueron días sin ganas de hablar ni de contar ni de explicar, aunque tuve que hacerlo. Los que saben preguntan, e incluso algunos, hasta cuestionan.


Pero lo cierto, la realidad, es que nada, absolutamente nada puede calma el dolor y la desazón de sentirse impotente frente a algo que NO sucede, frente a un agujero inmenso que nunca se termina de llenar.
Nada, absolutamente nada hasta ahora parece poder funcionar y estoy cansada.
Fueron tres cirugías, tres intentos, cinco años de pinchazos, ansiedades, abrir, cerrar, coser y volver a abrir... Estoy agotada.

Y así voy... y así nuevamente no me queda más que volver a juntarme desde los pedazos en los que siento que me he convertido en estos días. Otra vez me levanto, me miro la cara en el espejo y me veo irreconocible, el pelo despeinado, el gesto firme, la cara "en blanco".
Tendré que reinventarme una vez más.
Tendré que sobrevivir en un mundo fértil y de mujeres que sí pueden y que no se dan una idea del milagro que han podido gestar. Tendré que tragar saliva y apretar fuerte los dientes para no llorar en cualquier lugar, porque claro, rebalso de hormonas todavía.

Algunos me dirán "no es para tanto" "la vida sigue igual sin tener hijos" y si, por supuesto que lo sé.
Honestamente y en este momento, sólo sé como se siente, lo que sucede, y pareciera tontamente que no hay otra cosa que ocupe tanto lugar como este vacio. Que ironia, no? un hueco que ocupa tanto espacio...

Lo que queda del otoño será para ponerme otra vez en pie, serán días dificiles, serán momentos de recomenzar desde donde se pueda. Será volver a la ruta de encontrarme con la mujer que hay en alguna parte de mi, quizás deba olvidarme de la mamá que quiero ser y no puedo.
Probablemente sea momento de emprender otro viaje.
No lo sé.
Hoy no se nada con certeza, excepto que me cansé de llorar.

14.8.11

agotada

...de tanto remarla.
No hay buenas noticias, al menos es lo que mi cuerpo anuncia. Otra vez pèrdidas. no logro pasar la primer semana, siento que tengo un castigo encima. Lo que para todos es natural, la ley de la vida, a mí me esta negado.
Estoy agotada de esperar.
agotada de desear.
agotada de conformarme.

y triste, muy triste

11.8.11

chocolate por la noticia

Soy un conjunto de obviedades.
Nada de esto es tarea sencilla. estar en casa me gusta, pero esta cosa de no poder hacer nada por "las dudas" y tener que pedir ayuda para todo? no me lo banco más.

Mi vieja esta lejos, con mi hermana mucho que digamos, no puedo contar y mi marido se pone loco porque dice que lo tengo para el cachetazo.
El también tiene lo suyo, y quisiera poder putearlo también porque no todo son pajaritos de colores que flotan en el aire de esta casa con corazoncitos rojos. No.

Un tratamiento de fertilidad enfrenta a una pareja con un sinfín de situaciones que jamas te hubieras imaginado que iban a suceder(te).
Vos que estas hasta el cuello de hormonas, no te entra nada porque estas inflada, en un momento te sentís contenta, con entusiasmo, esbozas una sonrisitaaaaa.... pero al instante seguido estas triste, somnolienta, aburrida y cualquier cosita te saca de quisio. Mas aún si tenes que pedir ayuda con un "barres el piso?" " limpias las piedritas de los gatos?"
No.Tremendo.
Además si tu marido toma ansióliticos, esta desbordado, tiene miedo y enciiiiiiiiiiiiiiiiiiima esta tan acostumbrado a la comodidad, ahhhh, la gloria misma. Bueno, aca estamos,
-Hola CAOS dale pasa, que ya te abrimos la puerta!

No podes fumar.
No te podes tomar una copa de vino para relajarte.
Apelo a mi estado interior?
Mi estado interno ya está cruzando la linea de saber que pasa la primer semana y a cada rato, baño.... y...? ahhh, nada!
Locura.

No le deseo pasar por esto ni a mi más grande enemiga, porque todo bien que es en pareja, el amor, el deseo, las ganas, pero en concreto señoras y señoritas somos nosotras quienes ponemos el cuerpo, el lomo queda destruido y la cabeza, no se... sacudida... ¿seria la mejor expresión?

Aburro un poco, tambien lo sé.

Tengo terribles ganas de fumar, sentada en el patio, sola, mirando la nada misma sin pensar en absolutamente nada que tenga que ver con esto. Es una visión recurrente que tengo.
Porque seamos realistas, me cuesta bastante serlo, (o lo seré en demasía?) después del dia clave, del resultado, si es otra vez un intento fallido (ya bastante culpa me da escribirlo), otra vez remontarla? armarme desde los pedazos?
No quiero pensar.
No quiero pensar más.
Quiero tomar la pastilla mágica de "la espera post tranferencia" y despertarme después de haberme sacado sangre incluso, asi, sin sentir siquiera el pinchazo en el brazo.

Tengo miedo.
Estoy terriblemente asustada.

8.8.11

estoy monotemática

lo sé.

la espera - día 3

Recién día 3?!
Me propongo dejar un registro. En realidad es la única forma de hacer catarsis, de sacar la ansiedad y convertirla en otra cosa: esto.

Ha pasado el fin de semana, aún, siendo lunes no salí ni a abrir la puerta. Sino hay necesidad... para que, no?
Han sido días difíciles, de mucha ansiedad y debo confirmar, que tengo el síndrome de "nadie hace las cosas mejor que yo".  Mi marido aprieta la mandíbula para no mandarme a la mierda. Claramente me entiende y se sabe, los hombres no hacen las cosas como las hacemos las mujeres. Y viceversa. (por suerte de ambas partes).

Después el cortocircuito se pasa y me acaricia la panza sin mirarme. Yo sé lo que eso significa; quiere decirme "ojalá" pero tiene miedo. Lo sé, lo conozco tanto como él me juna a mí.
Discutimos y sabe que me amargué por esos embriones que no crecieron como deberían, me conoce y sabe que tengo sentimientos encontrados: quiero ser LA positiva pero tengo flor de julepe. Que pretendo ademas? Lo hablamos pero tampoco quiero estar pendiente del tema. Mentira, claro... si es en lo único que pienso.

Estoy atenta a cada sensación de mi cuerpo, trato de escuchar que me dice... los pechos me van a explotar de un momento a otro y el cansancio lo tengo todo el día encima y aunque duermo profundamente me despierto sistemáticamente para ir al baño. Tacho los días en el cronograma de medicación y miro el día 16 asi como de reojo... haciéndome la boluda, cuando en realidad todos sabemos que no me sale ni un poquito.

Por indicación del médico me levanté de la cama y voy al sillón tranquila. "No hace falta estar en reposo absoluto, hacé vida normal sin levantar peso. los quiero. ojalá" me escribe y yo sonrío aunque trato de descrifrar mirando fijo el celular, si levantar la botella de agua mineral es "levantar peso".

Así estamos.
Así estoy.

6.8.11

la espera

Oficialmente estoy empollando dos embriones. Quedaron sólo dos y esos los tengo acá conmigo. No voy a explayarme en porque los otros cuatro no crecieron lo suficiente, primero porque no lo sabemos y ademas porque es para amargarme.
No quiero pensar sino, me invade el miedo.

El reposo me hace girar el marote de una manera bestial e hincar el diente constantemente: así estamos.
No quiero salir de la cama y si lo hago, cualquier cosa me parece que "por las dudas" no lo hago.
Esta mañana no quería ni levantar la pava eléctrica pero las ganas de tomar un té fueron mas fuertes que la duda.
El nivel de ansiedad a tope y yo que intento ser "zen" a pesar de todo. Con una cuota de honestidad y de la brutal, debo decir que es difcilisimo. Esta es la peor parte de un tratamiento: esperar!

No queda mas que hacer que tratarme con mucho cariño, pensar positivo a pesar del temor y rogar al cielo porque el 16 de agosto, sea EL día.

3.8.11

13,11 y 6, una producción amorosa

Sin miedo. La anestesia golpea un poco amargo, y en un instante llega a la cabeza, me desmaya de repente. Aprieto la mano del médico y lo último que veo es su sonrisa, me mira fijo, cómplice.
Escucho que habla de las estrellas de mi espalda mientras me pierdo en un sueño extraño pero profundo.

Me despierto con la mirada de mi marido, algo asustado, lo sé aunque no puedo ni hablar, aunque él trate de disimularlo y yo me sonrío a pesar del dolor tremendo que me invade. No me importa nada, sigo con buen humor a pesar de no entender mucho cuanto tiempo ha pasado.

Nos cuentan que sacaron 13 óvulos y ha sido un encuentro exitoso parece. El encuentro celular fue toda una revolución amorosa y supongo que mis óvulos se deben haber agarrado fuerte a esos muchachitos cabezones con cola inquieta. Y mientras me baño pienso en eso.  En cuantos habrán quedado abrazados y preparados para el nuevo alojamiento.
Suena el teléfono y el doctor me lo confirma; de 13, 11 y de 11, 6 preciosos embriones que esperan por mí y yo, deseosamente espero por ellos.

1.8.11

intentarlo

Aca estamos.
Yo, a punto de explotar con tanta hormona, la panza con marcas de tantos pinchazos, pero no me importa. estoy bien!
Sorprendida confieso de estar de tan buen humor a excepción del trabajo; situación que me irrita y me desdobla en una persona acelerada al máximo. Casi continuamente pienso "esta que estoy acá, no soy yo". Y es cierto, yo soy ésta, estas palabras aqui apretadas que intentan contar de mi búsqueda para ser feliz, para vivir lo mejor que pueda con lo que me toque atravesar.

Hoy tengo que atravesar y recorrer este camino. Para poder ser mamá, tengo que antes, llenarme de medicación, seguir pasos, un protocolo especifico, abrir las piernas, cerrarlas, sacar, poner, punzar, pinchar, cortar, anidar, gestar, empollar y rogar incluso, para que todo, cada paso me lleve a eso que tanto deseo; poder escribir, poder gritar, poder llorar de alegría diciendo que si, que la panza crecerá...

Junto con las hormonas, en cada pinchazo, metí también un pensamiento positivo cada vez; tan sólo con la única ecuación emocional posible: nadie ni nada puede evitar el sufrimiento, el dolor es parte de un proceso y esta ahí. Es parte de la vida.

Antes no quería ilusionarme para no sufrir si el intento fallaba. Hoy, me doy cuenta que puedo acariciarme la panza "como si" estuviera embarazada, con esa sensación... como explicarlo? de añoranza, viéndome a mi misma "mamá", o contemplándome mientras me cambio, en vez de con bronca porque mi cuerpo "no funciona como deberia", me miro y me trato con amor, me toco la panza y le hablo a mi cuerpo, para que sea, para que sí, para que se transforme en un refugio amoroso para lo que está por llegar.

Tengo la dicha de estar atravesando esta posibilidad por la que tanto he luchado, hoy estoy acá; intentándolo. Ya eso es un logro en si mismo y no hace falta ni siquiera decirlo me parece.
Tengo la gran fortuna de sentirme acompañada, de sentirme amada, de saber incluso, que gente que no conoce la expresion que tiene mi cara cuando se rie, ni mi flequillo despeinado, me desee tanta fuerza, me acompañe de esta forma!

Hoy estoy aquí. esperando por la entrada al quirófano de mañana.
Esperando que mis óvulos hayan crecido, esperando que estén hermosos, redondos, relucientes.
Hoy, espero que el encuentro de mis células con las tuyas, sea todo un milagro, una revolución de amor que todo lo pueda, incluso, atravesar el dolor y las no posibilidades.
Sencillamente porque intentarlo es lograrlo un poco.

Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...