27.5.15

La raíz del deseo

Escarbo en terapia muchas cosas.

Estos últimos días, las cosas que se han ido acomodado, el alquiler firmado, parte de la medicación mirándome en la heladera, papeles para autorizar y la mente en blanco.
Con miedo, si, pero la mente abierta.

Me pongo contenta porque la ropa se secó al sol de la terraza con la misma intensidad que me enojo cuando veo un auto estacionado sobre una rampa de discapacitados.

Así soy: intensa.

Y con esa misma intensidad, lo abrazo cuando llega, con esa misma fuerza sigo escarbando en sesión como "me siento" ahora que el plan (no me gusta esta palabra), ahora que todo se vislumbra mas cercano.

Repaso todo lo que he pasado,
todo lo que he llorado,
lo sola que me he sentido tantas veces...

Le cuento que estuve con el bebé de una amiga, que no podía animarme a asociarlo con una imagen de lo "propio"... como verme en una escena donde yo bien podría estar: YO MAMÁ.

Doy vueltas, me enredo en mis palabras y logro decirle que por fin ya no quiero luchar tanto...
me quiero encontrar con esa otra parte, la que sí, lo cree posible.

De donde nace mi deseo de ser mamá?
De ahí, de adentro, donde late mi amor, donde esas ganas tienen raíces.

"No hay nada sin amor", le digo.
en mi vida no hay nada más que sea sin amor.





20.5.15

del verbo hacer

El dinero no va a detener mi vida.
de ninguna forma.

Golpee tantas puertas que en una de esas, me volví con la mitad de la medicación que necesito, acomoda dentro de una paquetito en el subte.

Celebro eso, lo festejo cada vez que abro la heladera.

Hicimos números de arriba para abajo (y también de abajo para arriba) y un prestamo nos servirá para lo que falta y para por fin, cerrar el tema de la renovación del alquiler.

Quiero dormir tranquila. De corrido.
Que sean otras cosas las que me desvelen.
unos besos por ejemplo... pero no precisamente los billetes.

Haciendo... del verbo hacer.
Hacer es lo que me lleva hacia donde quiero ir.

14.5.15

del dinero, el temor, y otros demonios

Cuando a veces crees que no te para nadie, hay "algo" que te frena.
Hay que buscarle la vuelta, tratar de encontrar la alternativa.
Si no hay alternativas, es porque estas muerta.
yo? yo, estoy VIVA!

Apenas me separé, mientras lloraba desconsolada sobre la mesa y los gatos me miraban sin entender, recuerdo que pensaba "como voy a hacer si quiero volver a intentar ser mamá?! ¿sola?"
Y seguia llorando, imparable, sin detenerme.
Lloraba aunque en ese momento tuviera un cajón con todos los billetes apilados uno encima del otro, prolijamente ordenados.

Me faltaba el amor,
me faltaba un compañero,
alguien que me abrazara fuerte y me cuidara.


Anoche; volví a dar mil vueltas antes de dormir, seguí haciendo números en mi cabeza, y con el cajón vacío, me di cuenta que aunque me endeude, eso se puede conseguir.
Que aunque suene trillado, (trilladísimo!)... lo importante es OTRA cosa.
Es estirar mi brazo y acurrucarme en un cuerpo tibio que me reconoce y me aprieta en un gesto amoroso.

Las opciones aparecen.
Hay que buscar, moverse, atreverse a creer que puede ser un SI.

...todos los NO, los agoté varias veces y aun estoy en pie.

Y mirame, ya no lloro a moco tendido, en cambio me emociono con ver a mi perra correr sin miedo!

Los demonios? se los dejo al pasado, aunque a veces tímidamente se animen a volver.

8.5.15

NO postergar

Todo se mueve.
La vida es movimiento.

Hay que renovar el alquiler con el dolor de bolsillo que eso implica.
Doy vueltas en la cama mientras hago cálculos mentales.

Mientras eso sucede, también llegan las primeras audiencias del litigio laboral.
Nervios, dolores de cabeza, juzgado, abogados y recordar todos los insultos vividos.

Me muevo para conseguir la medicacion aunque sea donada.
Pienso en un préstamo... se lo comento mientras cenamos y se me caen las lágrimas de impotencia.

Me he prometido no postergar nada mas en MI VIDA.

Mi vida es ahora y mientras todo sucede, la vida también

3.5.15

Yo

Tengo 43 años y a veces ni pienso en la edad.
Creo que recuerdo los años que van pasando en sólo dos ocasiones:
Cuando veo ciertas arrugas en mi cara a la mañana, o cuando (vuelvo) a pensar que (aun) no soy mamá.

Tuve dos grandes amores en mi vida:
mi ex marido con quien viví 15 años y Ramiro, que es mi compañero hace apenas (?) 2.
Con mi ex marido siempre tuve una relación difícil, de mucha comodidad (de él) y de mucho hacer (yo).  Me sentí sola muchisimas veces aun estando acompañada.
Un narcisista empedernido.
Hoy, a mi lado tengo un hombre callado, pero que me alegra todas las veces que entra por la puerta.
Nos damos besos en la boca (casi) como el primer día y mis planes junto a él se dibujan en el horizonte como reales... dejaron de ser una fantasía.

Trabajo desde que me acuerdo, responsable, honesta y arduamente.
Muchas veces no me sirvió para mucho, aun no pude comprarme ni un ladrillo propio y estoy envuelta en un litigio laboral por haber recibido insultos y maltrato.
Sin embargo, después de mucho, volví a trabajar.
Me siento contenta, la gente es buena y apuesto a que funcione.
Incluso me atrevo a decir que es un gran lugar para quedar embarazada.

Desde que tengo recuerdos, siempre me sentí conectada con los animales, supongo que deberia haber estudiado veterinaria... cualquier perro, gato o pajarito que andaba por ahí, yo lo acariciaba y lo quería llevar conmigo donde fuese.
Hoy, nuestra familia tiene un como integrantes a un gato gordo y mimoso, Fellini... una gata completamente blanca y bella, Kika y Kala; una galga rescatada y muy tímida.
Ellos completan mis días y me hacen sonreir cuando llego a casa.
Antes fueron Julie, Bianca y Cleo: inolvidables.

Puedo decir que soy una mujer afortunada.
He crecido,
he aprendido del dolor y de las batallas que he librado.

Sé que me quedan algunas, pero no voy a rendirme.
No hay camino que no empiece con un paso... y otro... y otro más!

Ahí adelante esta mi hijo, en alguna parte. Lo sé.
Ahí también esta mi casa, con ese pedacito de pasto verde creciendo bajo mis pies.

La vida es un plan tras otro, volver a reinventarlos, volver a trazarlos una y otra vez sin perder de vista para donde vamos.

Doy gracias de quien soy.
ésta soy yo












Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...