23.4.16

Soltar, confiar, entregar...

Nunca la vida es como la planeamos.
Es una ilusión creer eso, como también lo es, creer que tenemos el control de algo, de alguien...

Entre lágrimas le confieso que tengo miedo, miedo de sufrir, miedo de salir lastimada.
Me detona una situación que en el fondo esconde otra cosa; la angustia de no querer sufrir.

Todo se adelanto y tenemos el regalo, el "don" de una donante, alguien que también entrega algo de si misma... él entrega su parte y yo, la mía, hacemos algo nuestro de este deseo tan grande donde nada, nada absolutamente nada se puede controlar: la vida misma.

Solemos tener la gran fantasía de que controlamos algo:
Por controlar, lograremos que nuestras parejas nos sean fieles?
Acaso por controlar, podremos estar tranquilos que nuestro amor será impoluto, sano, perfecto? duradero?
Controlando podre quedar mas embarazada que si solo me entrego a lo que viene?

La entrega es tremenda, conlleva muchisima angustia porque simplemente soltamos... nos entregamos a lo que viene, debemos solamente confiar.

Hay algo muchisimo mas grande que nos excede y que precisamente nada tiene que ver con el control, porque la vida, el amor, los lazos que tenemos con otras personas, nada tienen que ver con el control, sino con la entrega, con la confianza.

Si hay riesgos?
Si se sufre? Muchisimo!... pero la recompensa al final del trayecto es mucho mayor.
Sin dudas sabremos que valió la pena.


El próximo lunes recibiremos dos embriones,
confiare plenamete en lo que viene, me entrego a este milagro absoluto que es la vida.
Lo que sea que suceda, es mas grande que yo, que nosotros, que mis propios deseos de ser en algun momento "mamá".




Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...