Hay olor a pasto, a jazmines que perfuman las veredas y en mi cuadra hay un gato gruñón al que alimento todas las noches a pesar del miedo que le tiene a los humanos.
Soy insistente, me agacho a buscarlo debajo de los autos mientras lo llamo.
Insisto en que confíe, al menos un poco...
"algunas cosas pueden ser diferentes" , digo en voz alta lo que pienso, mientras le dejo su comida.
Confiar.
Insistir.
Voy y vengo, vengo y yo.
Paso de un entusiasmo desmedido por colgar cuadritos nuevos en casa o comprar flores, a llorar abrazada a él porque pasará otro cumpleaños mas sin panza, sin noticia que dar.
Debo encontrar el equilibrio pronto o
Será verdad lo que le repito al gato?
"algunas cosas pueden ser diferentes"
"cuanto más debo esperar para saber que es verdad?"