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18.8.11

NO. otra vez no.

Dormí bastante mal estos dias.
Soñé una y otra vez que el test, a pesar de todo lo esperado, me regalaba "dos rayitas" y yo salia repitiendo increíblemente y pese a cualquier pronóstico, que estaba embarazada, lo abrazaba a mi marido y llorábamos sin creerlo.
Por supuesto, me desperté algo alborotada y hoy finalmente tuve que hacerlo.
Se supone que es necesario cerrar un ciclo.

He llorado, gritado, discutido con mi esposo, lo he visto a él llorar, estuve largo rato en silencio, encerrada en esta casa y con la única compañía de mis gatos. Fueron días sin ganas de hablar ni de contar ni de explicar, aunque tuve que hacerlo. Los que saben preguntan, e incluso algunos, hasta cuestionan.


Pero lo cierto, la realidad, es que nada, absolutamente nada puede calma el dolor y la desazón de sentirse impotente frente a algo que NO sucede, frente a un agujero inmenso que nunca se termina de llenar.
Nada, absolutamente nada hasta ahora parece poder funcionar y estoy cansada.
Fueron tres cirugías, tres intentos, cinco años de pinchazos, ansiedades, abrir, cerrar, coser y volver a abrir... Estoy agotada.

Y así voy... y así nuevamente no me queda más que volver a juntarme desde los pedazos en los que siento que me he convertido en estos días. Otra vez me levanto, me miro la cara en el espejo y me veo irreconocible, el pelo despeinado, el gesto firme, la cara "en blanco".
Tendré que reinventarme una vez más.
Tendré que sobrevivir en un mundo fértil y de mujeres que sí pueden y que no se dan una idea del milagro que han podido gestar. Tendré que tragar saliva y apretar fuerte los dientes para no llorar en cualquier lugar, porque claro, rebalso de hormonas todavía.

Algunos me dirán "no es para tanto" "la vida sigue igual sin tener hijos" y si, por supuesto que lo sé.
Honestamente y en este momento, sólo sé como se siente, lo que sucede, y pareciera tontamente que no hay otra cosa que ocupe tanto lugar como este vacio. Que ironia, no? un hueco que ocupa tanto espacio...

Lo que queda del otoño será para ponerme otra vez en pie, serán días dificiles, serán momentos de recomenzar desde donde se pueda. Será volver a la ruta de encontrarme con la mujer que hay en alguna parte de mi, quizás deba olvidarme de la mamá que quiero ser y no puedo.
Probablemente sea momento de emprender otro viaje.
No lo sé.
Hoy no se nada con certeza, excepto que me cansé de llorar.

11.8.11

chocolate por la noticia

Soy un conjunto de obviedades.
Nada de esto es tarea sencilla. estar en casa me gusta, pero esta cosa de no poder hacer nada por "las dudas" y tener que pedir ayuda para todo? no me lo banco más.

Mi vieja esta lejos, con mi hermana mucho que digamos, no puedo contar y mi marido se pone loco porque dice que lo tengo para el cachetazo.
El también tiene lo suyo, y quisiera poder putearlo también porque no todo son pajaritos de colores que flotan en el aire de esta casa con corazoncitos rojos. No.

Un tratamiento de fertilidad enfrenta a una pareja con un sinfín de situaciones que jamas te hubieras imaginado que iban a suceder(te).
Vos que estas hasta el cuello de hormonas, no te entra nada porque estas inflada, en un momento te sentís contenta, con entusiasmo, esbozas una sonrisitaaaaa.... pero al instante seguido estas triste, somnolienta, aburrida y cualquier cosita te saca de quisio. Mas aún si tenes que pedir ayuda con un "barres el piso?" " limpias las piedritas de los gatos?"
No.Tremendo.
Además si tu marido toma ansióliticos, esta desbordado, tiene miedo y enciiiiiiiiiiiiiiiiiiima esta tan acostumbrado a la comodidad, ahhhh, la gloria misma. Bueno, aca estamos,
-Hola CAOS dale pasa, que ya te abrimos la puerta!

No podes fumar.
No te podes tomar una copa de vino para relajarte.
Apelo a mi estado interior?
Mi estado interno ya está cruzando la linea de saber que pasa la primer semana y a cada rato, baño.... y...? ahhh, nada!
Locura.

No le deseo pasar por esto ni a mi más grande enemiga, porque todo bien que es en pareja, el amor, el deseo, las ganas, pero en concreto señoras y señoritas somos nosotras quienes ponemos el cuerpo, el lomo queda destruido y la cabeza, no se... sacudida... ¿seria la mejor expresión?

Aburro un poco, tambien lo sé.

Tengo terribles ganas de fumar, sentada en el patio, sola, mirando la nada misma sin pensar en absolutamente nada que tenga que ver con esto. Es una visión recurrente que tengo.
Porque seamos realistas, me cuesta bastante serlo, (o lo seré en demasía?) después del dia clave, del resultado, si es otra vez un intento fallido (ya bastante culpa me da escribirlo), otra vez remontarla? armarme desde los pedazos?
No quiero pensar.
No quiero pensar más.
Quiero tomar la pastilla mágica de "la espera post tranferencia" y despertarme después de haberme sacado sangre incluso, asi, sin sentir siquiera el pinchazo en el brazo.

Tengo miedo.
Estoy terriblemente asustada.

8.8.11

la espera - día 3

Recién día 3?!
Me propongo dejar un registro. En realidad es la única forma de hacer catarsis, de sacar la ansiedad y convertirla en otra cosa: esto.

Ha pasado el fin de semana, aún, siendo lunes no salí ni a abrir la puerta. Sino hay necesidad... para que, no?
Han sido días difíciles, de mucha ansiedad y debo confirmar, que tengo el síndrome de "nadie hace las cosas mejor que yo".  Mi marido aprieta la mandíbula para no mandarme a la mierda. Claramente me entiende y se sabe, los hombres no hacen las cosas como las hacemos las mujeres. Y viceversa. (por suerte de ambas partes).

Después el cortocircuito se pasa y me acaricia la panza sin mirarme. Yo sé lo que eso significa; quiere decirme "ojalá" pero tiene miedo. Lo sé, lo conozco tanto como él me juna a mí.
Discutimos y sabe que me amargué por esos embriones que no crecieron como deberían, me conoce y sabe que tengo sentimientos encontrados: quiero ser LA positiva pero tengo flor de julepe. Que pretendo ademas? Lo hablamos pero tampoco quiero estar pendiente del tema. Mentira, claro... si es en lo único que pienso.

Estoy atenta a cada sensación de mi cuerpo, trato de escuchar que me dice... los pechos me van a explotar de un momento a otro y el cansancio lo tengo todo el día encima y aunque duermo profundamente me despierto sistemáticamente para ir al baño. Tacho los días en el cronograma de medicación y miro el día 16 asi como de reojo... haciéndome la boluda, cuando en realidad todos sabemos que no me sale ni un poquito.

Por indicación del médico me levanté de la cama y voy al sillón tranquila. "No hace falta estar en reposo absoluto, hacé vida normal sin levantar peso. los quiero. ojalá" me escribe y yo sonrío aunque trato de descrifrar mirando fijo el celular, si levantar la botella de agua mineral es "levantar peso".

Así estamos.
Así estoy.

6.8.11

la espera

Oficialmente estoy empollando dos embriones. Quedaron sólo dos y esos los tengo acá conmigo. No voy a explayarme en porque los otros cuatro no crecieron lo suficiente, primero porque no lo sabemos y ademas porque es para amargarme.
No quiero pensar sino, me invade el miedo.

El reposo me hace girar el marote de una manera bestial e hincar el diente constantemente: así estamos.
No quiero salir de la cama y si lo hago, cualquier cosa me parece que "por las dudas" no lo hago.
Esta mañana no quería ni levantar la pava eléctrica pero las ganas de tomar un té fueron mas fuertes que la duda.
El nivel de ansiedad a tope y yo que intento ser "zen" a pesar de todo. Con una cuota de honestidad y de la brutal, debo decir que es difcilisimo. Esta es la peor parte de un tratamiento: esperar!

No queda mas que hacer que tratarme con mucho cariño, pensar positivo a pesar del temor y rogar al cielo porque el 16 de agosto, sea EL día.

3.8.11

13,11 y 6, una producción amorosa

Sin miedo. La anestesia golpea un poco amargo, y en un instante llega a la cabeza, me desmaya de repente. Aprieto la mano del médico y lo último que veo es su sonrisa, me mira fijo, cómplice.
Escucho que habla de las estrellas de mi espalda mientras me pierdo en un sueño extraño pero profundo.

Me despierto con la mirada de mi marido, algo asustado, lo sé aunque no puedo ni hablar, aunque él trate de disimularlo y yo me sonrío a pesar del dolor tremendo que me invade. No me importa nada, sigo con buen humor a pesar de no entender mucho cuanto tiempo ha pasado.

Nos cuentan que sacaron 13 óvulos y ha sido un encuentro exitoso parece. El encuentro celular fue toda una revolución amorosa y supongo que mis óvulos se deben haber agarrado fuerte a esos muchachitos cabezones con cola inquieta. Y mientras me baño pienso en eso.  En cuantos habrán quedado abrazados y preparados para el nuevo alojamiento.
Suena el teléfono y el doctor me lo confirma; de 13, 11 y de 11, 6 preciosos embriones que esperan por mí y yo, deseosamente espero por ellos.

24.7.11

en vez de prenderme uno...

Como almendras como una ardilla desaforada, las ganas de fumar son tremendas y debo reconocer que ya estoy escalando estrepitosamente "la montaña rusa de emociones".
Me despierto con dolor de cabeza insoportable que no se detiene en todo el día, no me abandona ni con el mejor paracetamol del mundo. Y bueh, es así, ya lo sé, pienso en otra cosa.
Para mi propio asombro vengo bastante bien, tercer día y me aplico como una enfermera certificada. Algunos hematomas en mi panza no dicen lo mismo pero no me importa.

Si de mi dependiera, todo este mes me quedaría en casa a restaurar muebles, hacer espejos nuevos y seguir escribiendo en la lista "del deseo". Si de mi dependiera, me quedaría acovachada sin salir, sin asomarme siquiera, en una joggineta casera inimputable pero eso sí, con las uñas pintadas todos los días de un color distinto.
Lo que se llama "con la cabeza en otra parte", no?

El me aguanta, se ríe conmigo (de mí).
Y yo... me río con él (de mí misma)

Por lo pronto esta noche sigo mordiendo almendras, y mis planes incluyen irme a la cama pronto, cerrar los ojos, Fellini y Kika me hacen compania y la habitacion se llena de imágenes; los buenos pensamientos que le dicen.

Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...