24.12.17

Diciembre, 2017

Diciembre fue movido.
Es departamento, acomodarnos, balcón, plantas y descubrir la vida acá.
Es tratar de armar un hogar donde quiera que uno vaya.
Ese es el aprendizaje, saber que nada esta dado, que hay que seguir buscando, arremetiendo contra lo que viene.
Es mi amor y su paciencia infinita, son mis hijitos animales sin importarme lo que digan los demás, son los amigos, los pocos y valiosos que están siempre, muy a pesar de los que llevan años y están ausentes.

Diciembre es reflexión inevitable, balances que salen solos, a veces con reproches y ausencias, pero con algo que te enseña siempre si sabes mirar con atención.

Ser agradecidos de lo que hay es la gran lección.
Comenzamos este año en otra casa, pasamos a mirar el mar, y vivimos un accidente, horrible, que podría haber sido terrible...
Nos dieron un crédito, la posibilidad de poder comprarnos nuestra casa, que, aun no llega, pero llegara. Estoy segura.

Como también estoy segura que el circulo de amor, se cerrara de forma perfecta cuando llegue también ese niño que nos espera, como nosotros lo esperamos a el.

De que quejarnos entonces?

Agradecer es la clave.
El amor es lo único que cuenta, lo único que importa!

Que mejor que sentirnos AMADOS?













Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...