25.6.11

cóctel de sensaciones

Cae la noche, cae también mi cansancio, el frio, los gatos y el mate tibio me hacen compania mientras trato de... no sé, escribir para entenderme. Estoy en extremo sensible pero... qué puedo hacer? Supongo que está bien también. No lo sé.

El comienzo del fin de semana me regala al pelado que baila y canta mirándome a los ojos, canto con él, me ofrece el micrófono y canto, escucho mi propia voz, canto bajo la hipnosis de su mirada, me exorcizo cantando, sacando la furia, comparto un ritual hermoso, le canto al cielo, canto sacando una fuerza desconocida que tengo -dormida parece- dentro mio.
Mis amigos se rien conmigo, disfruto, celebro, me emociono con un abrazo, con un gesto, un roce y hasta con una mirada cómplice. Soy una, soy otra y todo al mismo tiempo.

De repente soy una adolescente, que salta vigorosa en medio de un mar de gente con la música que amo tocando para mí. Soy una mujer que quiere quererse bien, que viaja a través de sus propios deseos, que atraviesa el dolor como atravesando un vidrio a sabiendas de saberse lastimada. Hago gambeta y salgo jugando para adelante, con el último aliento, incluso cuando no lo tengo.
Soy la misma que arde en enojo cuando siento la injusticia, el atropello de una rutina aplastante, que agobia. Lloro caminado y me doy cuenta cuando las lágrimas ya no dejan de salir, como abriéndome el paso.
¿Para donde quiero salir corriendo?
A veces creo que estoy anudada ahí, en lo que no puedo, en la panza que no crece o en el esfuerzo que mi cuerpo hace, el de mi alma sobretodo.
Volátil. Me desarmo en pedazos. Me re armo, me invento otra vez. Escribo, palabra tras palabra, como si escribir fuese una manera de curarlo, de sanar.
Pierdo el equilibrio, me desespero, y no se como, pero me vuelvo a acomodar.
Me canso, hasta de mi misma.

Momentos, imágenes, segundos en los que quiero renunciar a todo, en los que quiero prender fuego al miedo, al dolor, al "no se puede". Hacer una fogata inmensa que me alumbre y me haga renacer una vez mas desde las cenizas incluso.
Buscar, buscar y procurar ser feliz, sin temerle a nada, sin importar lo que cueste. Haciendo un trato tan sólo conmigo, para que, cuando el tiempo, infame, me avise que ha pasado, pueda mirarlo a los ojos y decirle "lo he intentado todo con tal de ser feliz".
Eso. no más que eso.

Soy un cóctel de mi misma. Soy a veces, un trago amargo, que quema, que arde pero que despierta.
Soy un trago también dulce, que atraviesa la garganta y reconforta.
Soy, apenas la que puedo ser.

22.6.11

algunas cosas sí son posibles

Tuve un fin de semana largo con una carga familiar que llego al tope.
Cumpleaños y dia del padre, es lindo reunirnos y estar juntos, pero un rato. Como que la "cuota" si se excede, comienza a romperme las pelotas.
Estoy mas fóbica que nunca. Es decir, no tomo compromisos que no sean desde las ganas. Ya es hora de hacer solo lo que a uno le gusta. A quien mas debo conformar mas que a mi misma?

La gran tarea de cambiar algunas cosas de mi vida
La terapia del deseo.
Vivir de otro modo.
porque sí, es posible.

15.6.11

mujer guerrera


Soy feliz, sólo que a veces no me doy cuenta, pierdo el hilo.
Lo que falta, la carencia, es lo que me motiva a seguir en la búsqueda y brindo por eso.
Vibro por eso.
Supongo que de lo contrario, la vida seria una rutina gris, miserable, sin cuestionamientos.

Hay que seguir buscando, ahondando, de eso se trata, de movilizarse. 
De correr el velo.
A veces me moviliza la tristeza, la melancolía, lo que no puede ser, otras, se revela ante mí el poder femenino que (casi) todas las mujeres tenemos.
Para coger, gritar, dar la teta incluso.
Soy una luchadora.
Soy, una mujer guerrera.

6.6.11

"sos un esclavo cuando trabajas en algo que no te gusta"

Soy una esclava moderna. no es novedad.
Lo nuevo es que empiezo a prepararme, como sea para de acá a un tiempo (con o sin panza) la forma de ganarme la vida sea otra.
No quiero aguantar más humillaciones, ni aceptar siquiera por conveniencia, algunos manejos que me revuelven literalmente el estómago. Será una cuestión de valores, de principios, no lo sé, probablemente.
Será cuestión de sentir y entender que se me va la vida encerrada? si, seguramente.
Será cuestión de encontrar la forma, la manera y esto no se arregla cambiando de empresa/jefe/compañeros/sueldo. Esto se arregla siendo feliz, haciendo lo que te gusta, para sentir precisamente que no estas trabajando.

Que bueno que un tecito de cardamomo y una cálida charla, pueden estar ayudándome a dar una vuelta más a mi encuentro con mi propio deseo, con lo que me gusta.
Que bueno que un beso enredados en la cama, puedan ser el empuje hacia adelante.
Que bueno que hay tela por cortar, mucha cosa que crear, colores para pintar.

No me voy a dar por vencida, con o sin bebé, porque aunque deseo profundamente poder escribir que sí, que estoy embarazada, que voy a ser mamá y que mi marido será un papá sonriente, antes de todo esto, HOY estoy aquí, tratando antes que nada de convertirme en una persona feliz.

Aunque mi búsqueda caiga en lugares comunes, y sea un tanto monotemática, es lo que (me) sucede y bien vale la pena, incluso escribirlo, (me) ayuda a sanar, a (re) aprender que hay lugares nuevos, personas maravillosas y que en la vida se sigue siempre pedaleando, aún, cuesta arriba cuando sólo ves el camino y no podes vislumbrar (todavía) el maravilloso paisaje que hay por delante!

5.6.11

*

en algunos momentos la desconexión no resiste conversación alguna.
o la conversación desconecta. No lo sé bien.
tanto movimiento sacude. no se puede evitar.
es como la marea que va, que viene.
bajos los influjos de la luna, así estamos.

Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...