Voy cerrando el año, por adelantado, pero estamos en el borde, es inevitable.
Fue un año para agradecer, sin dudas.
Estoy sana, y los que me rodean también.
Mi familia, la de mis animales y mi amor, están acá, conmigo.
Estoy trabajando de lo que amo hacer, y eso en si mismo es un privilegio en medio de un país caótico como lo es siempre, Argentina, mi pobre Argentina...
Me gano la vida de otra forma y pude dejar atrás, años grises de oficina, de ver correr la hora en el minúsculo reloj de la computadora.
Mas tiempo pasaba, mas tiempo quería tener, una paradoja que duro muchisimo tiempo.
Hoy, en cambio, me despierto con el sol asomando, tomo mate en la cama, mientras mi perra y mis gatos esperan trocitos de algo; reviso el celular, mensajes y ordeno descalza toda la casa.
Riego las plantas, lavo la ropa, saco los pinceles, corro los muebles, (por suerte muchas veces ajenos) y si bien; extraño terriblemente el espacio de mi "casa de colores", aun no me desprendo de la idea de tener mas lugar, verde bajo mis pies, y el mar por ahí... cerquita, aun así, celebro lo que tengo HOY.
un lugar mínimo, ajeno también, pero es mi hogar, alquilado, pero es mi lugar.
Este año pude decirle "adiós" a la idea de ser madre.
y estuvo bien.
Me siento liviana, sin lastre, sin anclas, me siento en paz con lo que no fue.
Sencillamente nada me quedo por hacer y en lugar de quedarme con una sensacion de vacío, fue todo lo contrario, estoy orgullosa de quien soy hoy.
Este año confirme quien soy, para donde voy, y con quien.
Solo me rodeo con gente con quien quiero estar de verdad.
Pocas veces, las imprescindibles, concurro a lugares de poca gana, las justas y necesarias, porque claro, no vivo sola en el mundo y concesiones hacemos todos, pero a menudo me sorprendo de lo selectiva que puedo ser y de cuanto mas voy amando mis horas en soledad.
Los años?
Posiblemente.
Con seguridad no quiero gastar energía en hacer cosas que no siento ni me conmueven en lo mas mínimo.
Lloro a menudo, es verdad, y aun me cuesta resolver muchas cosas, sobretodo con mi madre que tan lejos -fisica y emocionalmete- esta, pero sigo luchando contra mis propios fantasmas.
De eso se trata mi balance.
De hacer que verdaderamente VALGA LA PENA.
Cada dia, antes de caer en el sueño profundo; me pregunto si el dia que esta llegando a su fin, tuvo un momento feliz. Eso es para mi aprender, disfrutar de lo que tenemos, ser concientes de nuestro propio recorrido, cualquiera sea el mes del calendario.
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Un lindo balance del año, creo que has dado unos cuantos pasos buenos para vos, que te llevan a un lugar de mayor tranquilidad y felicidad. Bravo por todo eso.
ResponderEliminarLa vida es un aprender constante, un irse adaptando..
Que termines muy bien el 2019! abrazo
Que empieces un gran año, Dani, y que valga la alegría esta vez.
ResponderEliminarUn beso enorme.
siempre me gusta leerte, tan reflexiva. Me gusta esa rutina de cada día y ese final de pensar si hubo algo que te hizo feliz. Lo voy a anotar como ejercicio para el 2020.
ResponderEliminarque tengas un buen año!