3.9.15

La vuelta de tuerca

Después de llorar hasta que daba asco, no me quedo alternativa que seguir para adelante.
Después de enojarme hasta con el sol que salia a la mañana y de envidiar a toda madre que caminaba con su bebe... después de todo esto, pude decirme de nuevo "acá estoy".

No se como se sigue, la verdad que no lo se por mas que baraje otras alternativas en mi mente.
Mientras todo esto ocurría; llego de visita mi prima desde España con su niño.

Eso resignifico la rutina y lleno la casa de juguetitos y leche chocolatada.
Anoche nos quedamos de niñeros y dormimos los tres juntos, abrazados.
Lorenzo es un niño muy dulce que habla incansablemente para sus apenas cuatro años en un español neutro que te hace morir de risa. También, como todo niño, tiene berrinches y es una demanda 100%.

Nos despertamos esta mañana y me percate que no tengo mucha paciencia, sera el enojo? sera que no quiero conectarme con lo que no puedo tener? sera que no quiero extrañarlo cuando se vaya?

Creo que mi corazón esta dando una vuelta de tuerca...

Ayer cuando caminabamos juntos, me tomo de la mano y me dijo "te quiero".
Mi alma se retorció por dentro mientras le sonreía.

La pureza del afecto en su máxima expresión luchando contra mis propios fantasmas, contra mis propios e incansables demonios.

4 comentarios:

  1. Acá arriba dice justo estoy buscando aprender.... y debe ser un poco de eso. vivir, amar, sufrir, aprender y dar vuelta así la tuerca. Ajustar y desajustar. Agarrar y soltar. El camino no es llano ya lo sé, pero todavía quedan oportunidades. Te mando un beso y te leo siempre siempre aunque a veces me quede sin palabras para comentarte

    ResponderEliminar
  2. Dani, muchos te leemos y acompañamos desde el otro lado de la pantalla... rodeate de gente que te haga bien, todos tenemos nuestros demonios incansables como decís, pero la vida es eso, no? Aprender a superarse todo el tiempo... un beso grande.

    ResponderEliminar
  3. Me encantaron los comentarios que te dejaron. No podría coincidir más! Dale todas las vueltas que te hagan falta y en el "mientras tanto" disfrutá lo que te está pasando ahora. Si tu sobrinito te hace feliz disfrutalo; si te hace ver que no tenés mucha paciencia podés empezar a ver qué onda con eso. La vida es una lucha constante. Como te dijeron, somos muchos los que te leemos de este lado. Seguí para adelante, yo te sigo leyendo. Besote y gracias por tus siempre dulces y alentadores comentarios! <3

    ResponderEliminar

Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...