Me estoy armando un refugio, si, acá arriba.
Ordeno las cajas, armo un lugarcito, una mesa taller, mis cosas.... hay un camastro repletos de almohadones de colores y los gatos me acompañan. Les gusta estar cerca de la terraza, mirar los bichitos, correrlos y descubrir el encanto de la noche de un viernes mientras la lluvia cae y se escucha sobre el techo.
Yo escribo en el más absoluto silencio, incluso el de mi propia voz. Como ellos, sólo escucho las gotas caer y mis dedos sobre el teclado. De hecho hoy no hablé mucho, excepto lo justo y necesario.
Los días en el trabajo se me están haciendo interminables y para que mentir? Si, soy quejosa también. Me ahogo en ese lugar y no es cambiar de trabajo, es lo que hago, la chatura, el poco entusiasmo.
Viste cuando sabes que lo que te "gustaría" es otra cosa? Y mientras tanto ves pasar las horas en el relojito infame del extremo inferior de tu PC? bueno, eso...
Además, en este momento cambiar? sería una locura., honestamente.
Me pienso y sé que mi malhumor o mis pocas palabras se deben a otra cosa. Es lógico. Fue una semana
cargada de una sombra pesada sobre el marote, el peso del NO.
A modo de confesión, debo decir también que después de la bronca del primer momento, de llegar a casa y llorar apenas entré, como expulsando todo... después de ese primer momento, entendí otra cosa: entendí que igual ganamos. Le ganamos en parte a un sistema nefasto que hace lo imposible para agotarte, para subestimarte, para seguir diciéndote que NO con cada paso, para seguir poniendo palos en la rueda...
En medio de toda esta vorágine, de este huracán embravecido, estoy yo.
Y yo no quiero llorar más, no quiero tener más miedo por las dudas "que no resulte", yo no quiero estar más enojada, no me quiero resignar pero necesito aprender a vivir con lo que me toca, intentar todo lo que esté a mi alcance para tener nuestro cachorro, pero no quiero dejar mi vida en este camino.
Lo escribo quizás, para exorcisarme, para poder mirarme a la cara y decirme que puedo, que yo puedo seguir, que no hay nada más importante en la vida que dos palabras:
seguir adelante.
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Toda la energía que tenés me llega en este domingo gris. Abrazo y ¡adelante!
ResponderEliminarHacés bien en escribir. Te hace bien. Y nosotros te leemos.
ResponderEliminarBesos.
Dani, me esta costando escribirte porque siento que no encuentro palabras. Es un tema muy complejo y no podria hablar con propiedad.
ResponderEliminarLo que si puedo es alentarte a seguir, no solo con el tratamiento, sino tambien con tu vida y tu bienestar.
Fuerza!
Asi es para adelante, los dias son largos, no vale la pena malgastarlos. Carpe diem.
ResponderEliminarBesos hermosa!
Toda la luz para que sigas adelante con mucha más fuerza!!!
ResponderEliminarBesos.
Vamos dani, ya te lo dije, a Intentar, a no rendirse. Besote
ResponderEliminarpocas palabras, te entiendo, tu bronca y tus ganas de no tener bronca, tu lucha y tu cansancio, tus ganas. estoy sensible. así q creo q te entiendo mucho más.
ResponderEliminarbeso grande