No voy a negar que todo me genera una gran ansiedad, una revolución, hormonal, emocional, de nuevo una calesita rusa de sensaciones, sería una estupidez que lo negara. Nos miramos y nos reímos, le ponemos humor a la cosa, pero detrás de esa sonrisa también sabemos que hay un límite:
no dejar ni la vida ni la felicidad detrás de la búsqueda para poder ser papás.
El lo sabe, yo lo sé.
A diferencia de otros momentos, y muy a pesar de saber de que se trata, de lo que puede suceder, hoy yo, me siento distinta. Ya no me lamento, intento no quejarme, intento cerrar la puerta y no dejar pasar lo que me hace mal, trato cada día de levantarme con una sonrisa y pensar, ¿que digo? pensar no, atesorar fuertemente lo que sí tengo. Estoy aprendiendo a amarme, incluso no teniendo una panza redonda que pueda crecer así, facilmente. Estoy haciendo las paces con mi cuerpo, lo cuido, amo la vida que tengo, porque esta es MI vida! No la que pasa enfrente ni aquella otra que sí tiene otras posibilidades que yo no.
Esta es MI VIDA y la amo.
La quiero pasar bien, quiero aferrarme, no sólo al deseo de poder dar la teta y mirar a un hijo crecer, sino que quiero aferrarme a todo deseo que nazca, desde sacar fotos, desde llenar de colores mis días, desde arrancar y poner en marcha algún emprendimiento que me aleje del "hola, si? de lunes a viernes de 9 a 18".
Este año, junto con el olor a tilo en las calles y de la mano de la primavera voy a cumplir 39 años, no soy una nena pero tampoco soy una mujer terminada porque (aun) no puede ser mamá. Soy yo, estoy entera aunque me haya costado darme cuenta, me despierto junto al hombre que amo y tengo la inmensa fortuna de ser correspondida... hay otra cosa mejor que eso?
Estoy entera, -aun- sin trompas, aun con muchas cicatrices cosidas en la piel, estoy entera y quiero mas, quiero mas de mí misma, quiero ser feliz, quiero echar por la borda todo lo que no sirve, todo lo que hace mal, todo lo que daña... es un trabajo duro, puedo dar fe, pero más duro es saber que la vida pasa y no pasar con ella... mas duro es que la tristeza se haga carne, se haga hábito, se quede enquistada.
Estoy entera, aunque me rompa en mil pedazos, porque hoy sé, que me puedo re armar.
Todas las veces que (me) haga falta.
como siempre te voy a acompañar Dani. besote
ResponderEliminarBien Dani, como me gusta leerte asi. Estamos con vos, en las buenas y en las malas. Increiblemente hace más de un año que te leo y comparto cada cosa que te va pasando. Fuerza, nena que la vida es toda tuya.
ResponderEliminarHermosa!!!Me emociona leerte así. Me emociona que sepas que empezar de nuevo está bueno porque significa que hay amor con tu compañero, que hay vida en ambos, que se eligen todos los días. Eso.
ResponderEliminarBesote.
sos un solcito, de verdad
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