El me lo repite hace ya mucho tiempo y he notado que -sin quererlo- camino mirando el piso.
Mi hermana y yo merendamos en un lugar precioso lleno de libros y nos reímos de nuestras propias contradicciones, de nuestros propios avatares.
En casa hay un mueble nuevo, mil ideas, colores desparramados y una pronta llegada de dos mininos hermosos que serán, parte de esta familia.
Todo es un cambio constante, continuo. Todo es movimiento y yo no puedo seguir quedándome quieta. No es sano. No me lo merezco. No soy ésta, la que está perdida.
Para celebrar un nuevo comienzo, nos vamos solos a cenar a la luz de las velas. Borrachos volvemos un martes como si no hubiese que ir a trabajar al otro día, como si cualquier día fuera un viernes.
Y... que me importa? Si me estoy riendo de mí misma y con él de la mano!
renacer de las cenizas.
renacer desde la pérdida.
renacer desde "el no puedo" para transformarlo en otra cosa.
el verbo "nacer" me hace eco, me sacude inevitablemente.
Hay algo que debo aprender antes de cualquier cosa; antes de cualquier deseo, antes de cualquier anhelo posible...
R E N A C E R
Que lindo escribis Dani!!!!! DalE que podes!
ResponderEliminarQue lindo que vas a volver a tener mininos!!! quiero fotos!!! besitos
ResponderEliminarEl comentario anterior fue mío: Vicky
ResponderEliminarQue lindo Dani, me gusta esa actitud. Nos vemos a la vuelta a conocer tu casa multicolor y a esos mininos tan esperados.
ResponderEliminarVamos linda! el año recien arranca...
ResponderEliminarbesos enormes enormes enormes