Mi manera de decir "
adiós" no se muy bien como es.
Mi manera de decir
adiós quizás es, dar vuelta la página y comenzar otra historia.
Adentrarme en la aventura que significa conocer a otra persona, quererlo, planear...?
No lo se muy bien.
He embalado muebles, roto cartas, llorado hasta lo inimaginable.
Me he quedado noches enteras en vela, mirando el techo en un silencio absoluto, negro... negrisimo.
He dejado la tele prendida de fondo hasta no se que hora para no sentirme sola, di vuelta la casa una y mil veces queriendo - quizás- borrar recuerdos, por supuesto, sin lograrlo.
Deje de escuchar ciertas canciones que no hacen más que lastimarme por lo que no fue ni sera jamas.
Lo absoluto.
La realidad de lo absoluto.
Lo cruel de la realidad.
Hemos hablado un par de veces por teléfono por cuestiones obligadas.
Hablar sin escucharnos, las ironías, el querer poner una distancia obligada para no caer en la trampa de los propios pensamientos.
Como fue que llegamos hasta acá?
Este era el final para "
nosotros"?
Porque "
nosotros" no eramos como todo el mundo... no? y si, a todos les debe pasar lo mismo supongo.
En definitiva cada quien hace lo que puede, dice "
adiós" como puede, echa mano a lo que tiene alrededor para no ser arrastrado por la corriente.
He pensado mucho en escribirle, en poder decirle y desearle una hermosa vida.
Todos nos merecemos ser felices.
Incluso cuando no esa felicidad ya no nos tiene de protagonistas.
Después de firmar los papeles del divorcio, no nos quedará mas que resolver.
O si.
Le quedará a cada uno resolver lo mejor que se pueda estar parte de nuestra historia.
Cada quien pondrá bajo tierra lo que deba ser olvidado, y rescatará aquellos tantos momentos hermosos compartidos...
Porque hubo lágrimas, muchisimas, pero no seria justo sino me acordara de sus abrazos, de mi pelo alborotado a la orilla del mar, sonriendole mientras nuestra amada Bianca corría desesperada...
No seria justo sino dijera que los proximos 15 años que cumpliriamos juntos, también tuvieron besos, sonrisas, alegrías... hay momentos que nunca se irán, eso es lo que a cada pareja la convierte en ese "
nosotros" tan anhelado.
Hay cosas que quedan para siempre.
Tatuadas con tinta indeleble en alguna parte de nuestra memoria.
Quienes fuimos, sin duda, es parte de quien somos hoy y seguramente parte de quienes seremos mañana.
El amor.
Esto es amar.
Sin dudas el amor conlleva riesgos.
Quien no los vive - a pesar del dolor- esta muerto.