6.1.12

noche de reyes

No puedo. 
No lo entiendo. 
Me alejo. 
Lo sufro, me canso. 
Me pregunto. Cuando es mi momento? 
Cuando? 
Porque todo es siempre cuesta arriba? 
Quiero ser distinta, hacerme mas la tonta, quiero no entender, ni sentir, ni sufrir, ni llorar. 

Quiero callarme, guardar silencio y que la garganta deje de apretarme. 
Quiero dejar todo como está, armarme un bolso con cuatro ropas e irme. 
Cerrar la puerta con fuerza, dejar adentro y encerrada a la mujer en la que me convertí, 
salir en búsqueda de la que siempre quise ser. 

Estoy... Como explicarlo? 
Como si yo misma fuese una bomba a punto de estallar, a punto de hacerlo mierda todo, 
a punto de arrasar lo que encuentre a su paso. 
Esa también soy yo. 

Hoy es noche de reyes, como para no olvidar el día, el momento, sé que hoy es noche de reyes...
Pensar que, de niña creía que venían a verme porque yo era especial. 
Ahora me vengo a dar cuenta; de especial no tengo nada. 
Soy una mujer cualquiera y lo que es peor de todo: muchas veces, soy una mujer triste.

5.1.12

23.12.11

La vida no perdona a quien olvida celebrar

Con el fin de año, llegan siempre los balances, la mirada en retrospectiva del año, las disputas de donde lo pasamos y con quienes.
Siempre hay alguno que no se puede ver con el otro, alguien que murió e incluso alguien que aún no llegó.
Quiero que no me importe, es una noche y todo lo demás es mi vida.

Estoy cansada de intentar conciliar y contentar a todo el mundo.
Cansada de las caras largas y de la tristeza que abunda, porque motivos para estar tristes hay, pero razones para celebrar te juro que las hay más.

Si hay o no Navidad, mucho no me interesa, lo único que me importa es que sea una "buenanoche"

Hagamos lo que nos gusta.
No conformemos a nadie más que a nosotros mismos.
Seamos honestos. No hay peor mentira que la nos decimos a nosotros mismos.
Intentemos, aun cuando parece imposible.
Disfrutemos el momento porque (es trillado), pero no vuelve más.
Amemos intensamente.
La única mirada que importa realmente es la que nos devuelve el espejo.
Celebremos.
Estamos vivos y eso, sin dudas,  es una gran oportunidad.

19.12.11

Viva (!)

Se acerca el día del balance. Se viene el pensar inexorable mente en lo que no estuvo este año y en lo que sí se cumplió de todo lo que pedimos hace ya casi 365 días atrás.
Sin tener siquiera espíritu de fiestas, de todos modos, me sacudo y enseguida pienso platos, alguna velita, buena vibra, miles de colores.
Me re armo.
Me re hago.
Me sonrio porque pude encontrar ese deseo que tenia guardado y me puse a mirar el mundo con "otros ojos", como un poco bastante lo venia necesitando. Eso. Ver el mundo con otros ojos.
Y descubrí
Me descubrí
Me sonreí de poder sacar una foto y encontrar en ella miles de relatos.
Me alegré de poder respirar más y profundo. Y también de llorar. Me alegré también de poder llorar.
Una vez mas me descubro viva.

8.12.11

después de la tempestad...

... la calma.

Gritos, discusiones y después, el llanto.
El llanto liberador, descalza y sentada en la escalera.
El llanto sincero y de descarga, de decir que estoy cansada, agotada de estar cansada, de estar triste.
Después, la calma, su abrazo sincero, apretado... protector.
La garganta cerrada que se abre, que deja pasar la tristeza, para transformarse en alivio.
Las lágrimas saladas que parecen tranquilizarlo todo.

Ahora la noche, entera toda en mi terraza, la mano suave, la risa cómplice, la brisa del verano que me acaricia.

Puedo ser una cosa y ser la otra.
Puedo ser la tormenta y también la calma.

El sin dudas, siempre, es mi remanso.

en el borde

Estoy al borde del colapso, todo el tiempo a punto de estallar.

Nos la pasamos discutiendo con mi marido y cualquier cosa, CUALQUIER cosa es un chispazo donde todo puede volar por el aire.
El agotamiento que tengo es en todo plano.
En el trabajo, con las preocupaciones económicas, con el bendito tratamiento, con la obra social que me quiere cobrar un análisis de sangre $ 800.-, con mi viejo que me rompe sistemáticamente las pelotas con ciertos compromisos familiares, que las fiestas, que las vacaciones, que el techo y la humedad que tiene y mis listas interminables de lo que quisiera hacer y no se porque, no puedo.
Un rejunte evidente de cosas "con" y "sin" importancia. Todo mezclado, todo mezcludo como decia esa canción de la infancia...

Ni llorar puedo, estoy endurecida. enojada. Mi gesto adusto da prueba de esto.
Dentro de una semana es mi primer exposición de fotos y ni siquiera puedo conectar con eso, no sé, tengo temor, verguenza de mostrar lo que hice en estos seis meses.

No puedo tener un blog buena onda, pareciera que el relato de este pedazo de mi vida es una cagada, o mas bien, estos momentos son de mierda.

Me pregunto seriamente cuanto puede costar organizar, armar un bolso e irse bien lejos unos cuantos dias y desconectar absolutamente de todo? de TODO.
Que no es lo mismo que irse a la mierda, claro... porque si sigo asi, voy derechito.

Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...