16.9.11

La primavera se acerca

Me tengo que relajar. vaya novedad!
Llego como loca del laburo, donde es repetido decir que me aburro, estoy desmotivada y no me interesa en lo más mínimo más que los billetes a fin de mes, y hasta tanto no haya otra forma de ganármelos, por ahora me quedo haciendo de maniquí... pero decía... llego a casa como un torbellino y no paro.
NO PARO.
Y no paro de pensar sobretodo.
Llego al punto de anotarme absolutamente todo porque corro el riesgo de olvidarme lo que iba a hacer en el segundo siguiente.
Tan loca estoy?
Necesito tener todo en orden, cuando en realidad la cosa pasa por otra parte.
Todo bien con querer ser papás, pero la vida sigue adelante, imparable y sigue, sigue y sigue y no se detiene por nada... ni por nadie. Ni siquiera por mí.

Se viene mi cumpleaños número 39 y yo lo espero te digo que bastante contenta. Acelerada, claro, pero bastante mas feliz de lo que creía un mes atrás.

Algunas cosas sí van saliendo y me estoy encontrando con mi propio deseo; el de aprender a ubicarme detrás de una lente y captar, que digo? "secuestrar" momentos hermosos con una cámara, como una forma, de relatar con una imagen.
Siempre había querido aprender, nunca me hacia el momento, no se porque.
De la misma manera que siempre tuve ganas de escribir y lo hago, vaya a saber si no escribo un libro, quien sabe? porque no? Total, quien me lo impide?

Traemos en mente, ganas, ideas de dar vuelta todo, tomar aire, despabilarnos, sacudirnos el peso de lo que no puede ser (por ahora) y firmemente seguir adelante con lo que nos toca, incluso con las cosas que nos acribillan de dolor, porque tengo la fortuna de estar VIVA, de ser amada, de amar con locura y hasta la risa mas amplia que te hace emocionar cuando te sabes con la persona justa!
Por todo esto y por mucho más, voy para adelante!

La noche invita, la primavera renace en los tilos de la vereda, el jazmín estalla y yo voy para adelante.
Toda.

9.9.11

nada se pierde, todo se transforma.

cosas lindas, hechas con mucho amor

algun día será el emprendimiento personal, mientras tanto las cosas salen personalizadas y con mucha dedicacion. Pieza a pieza algo se transforma, se renueva, cambia de color y encuentra un nuevo rumbo.


como la vida misma.
como yo también!

6.9.11

para que mentir y hablar de otra cosa?

No hay mucha gente en la calle y llego a la sesión temprano.
El sol se filtra por la ventana y le hablo, le digo, trato de explicar como me siento. Me enredo en las palabras y el nudo es evidente, no puedo evitar llorar aunque haga fuerza para que no suceda.
Intento explicar lo evidente; él es hombre y yo mujer; que a veces los momentos son cuesta arriba, incluso más de lo que uno imagina y que sueño varias veces con lo mismo:
Voy sola subiendo una cuesta, me duelen las piernas, lloro en el camino... lloro en la sesión.
Espero que él sienta lo mismo que yo. Imposible y viceversa también.
Con la razón entiendo que la tristeza no conduce a ninguna parte, y de todas formas hoy, es lo que me atraviesa.

"no quiero cuidar de nadie más"
"yo sólo quiero cuidar a un hijo... el que no llega"

1.9.11

mejor callarse la boca

Intento preparar la cena entre la maraña de pensamientos que tengo.
Hace días que estoy muda para escribir, o mejor dicho, quizás no encuentro las palabras justas.

Nadie que pase por un tratamiento de fertilidad o una búsqueda tan intensa de un hijo, sabe con certeza lo que se siente. Mas aún cuando ese intento es frustado, una vez, otra vez y otra más.
Lo que para casi todo el mundo es natural y diría, esperable, para nosotros, (como para muchas otras parejas también), no lo es. No esta, no sucede.

Claro que existe la empatía y muchas veces en la vida nos salvamos gracias a eso. A tener, a sentir empatia por otra persona por más que no estemos viviendo "eso" que le acontece a otro. Eso mismo, incluso, es una sensación tan cálida que muchas veces se traduce en cariño, buena onda y es lo que me ha acercado a más de una persona que ha atravesado la vida virtual, a la vida real.

Como en todo, también hay gente que opina sin saber, que ligeramente dice cosas que no aportan, que no suman en lo más mínimo e incluso y lo peor de todo, duelen. Quiero creer que esa gente es ignorante. Ignorante en el amplio sentido de la palabra y sobretodo en lo que a emociones respecta con el tema que a nosotros nos sucede, o bien puede ser para cualquier otro.

Las cosas escritas aquí, son mías, producto de sensaciones, emociones y vaya a saber que rejunte más de mi misma. Por eso, este espacio se llama como se llama.
Que lo haga público es una decisión personal y por ahora no pienso cambiarla. He aprendido que el intercambio es una de las cosas mas preciadas que tenemos, porque aunque suene trillado las diferencias nos hacen aprender, pero con una sola consigna: no joder al otro innecesariamente ni juzgar.

Insisto; si no suma, mejor, callarse la boca.
En la vida virtual y en la vida real.

26.8.11

grandes verdades

"Pregúntate si lo que estás haciendo hoy, te acerca al lugar en el que quieres estar mañana"

24.8.11

(re) inventarse

De eso se trata, no tengo duda alguna.

Piazzolla suena en casa mientras los gatos duermen acurrucados uno con otro y yo, sentada en esta mesa tratando de no sé... escribir para sanar?

Volví al trabajo después de quince días en otra frecuencia. No sólo me olvide todas las claves y cuestiones sin importancia, sino que la importancia realmente no la encuentro en casi nada. Y esta bien.
No desgastar energía: nueva regla Nro.1
No hacer nada que no tenga que ver con las ganas ni con el deseo: nueva regla Nro 2.
Se terminó el posponer por "el tratamiento".
El tratamiento terminó de hartarme, de agotarme y de sacar lo peor de mí, al menos el resultado.
Este es un nuevo momento y sino me reinvento, temo quedar atrapada acá por el resto de mi vida, en lo que no llega, en lo que no crece, en lo que no viene ni en cigüeña ni en una panza redonda.
Ahora es momento de vivir de otro modo.

Después de llorar los dos abrazados, comenzamos a albergar en nuestro corazón la idea de ser papás de todas formas... emprenderemos otro viaje, pero primero uno real.
Necesitamos subir a un avión, como si levantarse del piso, fuese a despegarnos de lo que nos sucede, no? Pero mas allá de la metáfora berreta, necesitamos darnos la mano, volar, sonreír, descansar, respirar de otra manera.
Yo, necesito dejar de llorar, abrazarme a la idea de que si, probablemente sea tan especial, tan madre, que lo soy, aún no siendolo biológicamente. No lo sé bien. No tengo certeza alguna, mi cabeza sólo esta llena de fantasmas y todavía estoy remando para llegar a la otra orilla.
Aún estoy tragando saliva y encontrándome con quien soy hoy, después de luchar tanto detrás de un hijo que no llega.

La vida, (la mía sobretodo), quiero que sea de otro modo y aunque ciertas cuestiones son inevitables, como el dolor incluso... quiero elegir ser feliz, peleándola con uñas y dientes, con lágrimas y sangre, pero pelearla.
Aunque eso signifique reinventarme una vez más, y otra, y otra más y otra vez más también.

18.8.11

NO. otra vez no.

Dormí bastante mal estos dias.
Soñé una y otra vez que el test, a pesar de todo lo esperado, me regalaba "dos rayitas" y yo salia repitiendo increíblemente y pese a cualquier pronóstico, que estaba embarazada, lo abrazaba a mi marido y llorábamos sin creerlo.
Por supuesto, me desperté algo alborotada y hoy finalmente tuve que hacerlo.
Se supone que es necesario cerrar un ciclo.

He llorado, gritado, discutido con mi esposo, lo he visto a él llorar, estuve largo rato en silencio, encerrada en esta casa y con la única compañía de mis gatos. Fueron días sin ganas de hablar ni de contar ni de explicar, aunque tuve que hacerlo. Los que saben preguntan, e incluso algunos, hasta cuestionan.


Pero lo cierto, la realidad, es que nada, absolutamente nada puede calma el dolor y la desazón de sentirse impotente frente a algo que NO sucede, frente a un agujero inmenso que nunca se termina de llenar.
Nada, absolutamente nada hasta ahora parece poder funcionar y estoy cansada.
Fueron tres cirugías, tres intentos, cinco años de pinchazos, ansiedades, abrir, cerrar, coser y volver a abrir... Estoy agotada.

Y así voy... y así nuevamente no me queda más que volver a juntarme desde los pedazos en los que siento que me he convertido en estos días. Otra vez me levanto, me miro la cara en el espejo y me veo irreconocible, el pelo despeinado, el gesto firme, la cara "en blanco".
Tendré que reinventarme una vez más.
Tendré que sobrevivir en un mundo fértil y de mujeres que sí pueden y que no se dan una idea del milagro que han podido gestar. Tendré que tragar saliva y apretar fuerte los dientes para no llorar en cualquier lugar, porque claro, rebalso de hormonas todavía.

Algunos me dirán "no es para tanto" "la vida sigue igual sin tener hijos" y si, por supuesto que lo sé.
Honestamente y en este momento, sólo sé como se siente, lo que sucede, y pareciera tontamente que no hay otra cosa que ocupe tanto lugar como este vacio. Que ironia, no? un hueco que ocupa tanto espacio...

Lo que queda del otoño será para ponerme otra vez en pie, serán días dificiles, serán momentos de recomenzar desde donde se pueda. Será volver a la ruta de encontrarme con la mujer que hay en alguna parte de mi, quizás deba olvidarme de la mamá que quiero ser y no puedo.
Probablemente sea momento de emprender otro viaje.
No lo sé.
Hoy no se nada con certeza, excepto que me cansé de llorar.

Cruzar a la otra orilla

Siempre me veo a mi misma, remando. Como una remadora olimpica, que va, se entrena, le duelen los brazos, pero aun asi, sigue, y sigue, con ...