estoy parada en el anteultimo día de este año, este fatídico año que se llevo muchas cosas, muchisimas y de aquellas las que no vuelven mas.
no puedo hacer un balance. me rehuso, sobretodo porque lo fui haciendo cada día, seria repetitivo y además porque seguramente estará teñido de tristeza.
no puedo tampoco festejar, ni sonreir ampliamente como si fuese una tarea obligada y a la fuerza. no se termina el mundo, sino mi mundo, al menos la porción que entro en estos 365 días de este 2009 que me hizo temblar de miedo, gritar de angustia, llorar por tanto dolor.
este año tuve marcas, de las de la piel, las cosidas, las que son testigo de que mi cuerpo no funciono como debería y aun así me entregue.
este año tuve estrellas, de las pintadas, de las que no se van nunca mas, de las que si se quedan conmigo.
este año mi amada colorada se fue y ambiguamente se quedo también conmigo, para siempre.
este año El y yo nos re descubrimos de una nueva manera, brindamos por 11 años y brindamos otra vez por los miles mas que deseamos compartir.
este año sufrí, me sentí conmovida y atravesada. Por el filo de la ausencia, por el tajo del dolor, pero también por hermosas personas que me han acompañado y que abrazan tan cálidamente.
este año se va, uno nuevo comienza y yo, re-comienzo con él.
como una forma de curar las heridas, de reinventarme, de seguir dando pelea, de seguir, seguir, seguir y seguir.
algunas cosas se van y otras, indudablemente quedan para siempre.